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10 February 2012
TRAVESÍA FORMENTERA DÉNIA
Todo comenzó hace un mes cuando uno de los chicos del Club de Vela Formentera propuso unir Formentera con la Peninsula.
A raíz de esta idea comenzamos a estudiar la viabilidad de la travesía, para ello miramos las direcciones de viento idónea, intensidades de viento, oleaje, etc.
Una vez analizadas las condiciones de meteo idóneas, teníamos que determinar cual era el tipo de tabla, vela, traje, etc, correcto para conseguir terminar el osado reto, pues no se trataba de Batir ningún reto, si no de conseguir terminar todos, el reto propuesto.
Bien, ya teníamos claro la parte técnica, ahora venia la parte del apoyo y seguridad del grupo. Para ello, tres experimentados navegantes de vela y windsurf nos acompañaron con dos embarcaciones neumáticas de 7m y con gran cilindrada.
Las reglas eran claras, todos teníamos que navegar agrupados y no se podía desobedecer las órdenes de la lancha guía.
El viernes 13 de enero, decidimos que la previsión de meteo cumplía con nuestras expectativas para el próximo martes día 17. El lunes 16 dimos un repaso al plan de seguridad, revisamos todo el material que íbamos a utilizar y quedamos para vernos el día siguiente a las 8:30 de la mañana.
Día de la travesía 8:30am, reunión de todo el grupo, junto con los padres de los chicos, y el grupo de asistencia en barca. Repasamos todas las normas de seguridad y el marte de meteo.
Salimos de la escuela Municipal de Vela de Formentera a las 10:00am con rumbo hacia nuestro destino DENIA, 115km por delante y una previsión de vientos entre 20 y 30 nudos en la parte final.
Los participantes, ordenados de mayor a menor:
Asier Fernández 40 años.
Marti Juan 21 años.
Sergi Escandell 20 años.
Carlos Cardona 19 años.
Alex Figueiras 18 años.
Adrián Jiménez 18 años.
Mateo Sanz 18 años.
Todos estos participaron con tablas de windsurf, y el siguiente lo hizo con una tabla de kitesurf:
Xavi Mayans 33 años.
Las embarcaciones de apoyo:
Joan Güell, experto navegante de travesías.
Alex Büchau, varias veces Campeón de España de Windsurf.
José Jiménez, padre de uno de los participantes.
La travesía:
Salimos de la savina con poca nubosidad y un viento del ENE 20 nudos, y nada de ola.
A mitad de travesía el viento había disminuido considerablemente a los 12-13 nudos y continuaba de la misma dirección la ola ya era de 1,5m. Mateo Sanz y Carlos Cardona, fueron tirando del grupo como si de una competición se tratara y este sobresfuerzo se tardaría mucho en hacer mella en alguno de ellos.
Una vez llegados al último tercio de la travesía llego el primer abandono que sería por parte de nuestro kiter Xavi Mayans, se le cayó la cometa al agua y las líneas de dirección se le quedaron cruzadas, intento solucionarlo en el agua sin asistencia y se le acabaron de liar del todo. Por lo cual, las barcas de apoyo lo recogieron y se continuo con la travesía sin darle la posibilidad de retomar la navegación para no retrasar más al grupo, muy a su pesar.
El último tercio, fue el más duro de todos, ya que el viento y la ola se incrementaron notablemente. La ola alcanzaba ya los 3 metros y el viento no bajaba de los 25 nudos. La fatiga ya comenzaba a ser un factor clave para conseguir el objetivo de finalizar la travesía. Las tablas seguían navegando en el mismo rumbo que a la salida de Formentera con un rumbo de aleta y una velocidad media de ese inicio de último tercio que no bajaba de los 20 nudos.
Mateo Sanz aprovecho la última parada a 40 minutos de nuestra llegada a destino para hacer modificaciones en la posición de las cinchas de su tabla pq no podía aguantar más tiempo con la pierna trasera semiflexionada y por tanto modifico la posición de esta para poder llevar la pierna estirada y poder aguantar lo que quedaba de travesía. Como es obvio la alegría y el sobresfuerzo de la primera mitad era patente en las caras de todos nosotros. Además de varias llagas en pies y manos.
Los últimos 40 minutos de travesía fueron los más duros, ya que entraron varios chubascos con vientos superiores a los 30 nudos y la dirección cambio a NNE lo que disminuyo un poco la media que estábamos llevando. Las olas a medida que nos acercábamos a la costa se incrementaban y además comenzaron a venir de todas partes, ya que rebotaban en los acantilados cercanos, dificultando así la navegación y haciendo que nos cayéramos de catapulta varias veces al agua. La pierna trasera ya estaba muy al limite de sus fuerzas, y la alegría de ver la costa se desvanecía por la fatiga y las malas condiciones climatológicas. Ya solo queríamos llegar y dejamos de navegar tan agrupados por culpa de las caídas y de las fuertes rachas y el oleaje.
Aquello parecía un sálvese quien pueda ya que todos conocíamos la costa de Denia y ya veíamos el puerto de Denia. Por tanto, el grupo se fue estirando y las lanchas no podían seguirnos a la misma velocidad puesto que las olas les impedían superar los 15 nudos.
El segundo abandono llego a unos 10 kilómetros de nuestro destino, Adrían Jiménez rompió la unión de la tabla con la vela pero por el carril de esta, con lo que no se podía reparar insitu. Por tanto, tubo que se recogido por la lancha de apoyo que pilotaba su Padre. Una lastima, porque fue uno de los que mejor se dosifico durante toda la travesía y aún le quedaban fuerzas para llegar.
Los demás fueron llegando a puerto, gritando y levantado los puños con gran emoción y alegría de haber terminado lo que en principio pensaban que sería un paseo y se convirtió en una osada y extrema prueba solo al alcance de unos expertos navegantes que tienen a sus espaldas varios títulos nacionales e internacionales, de hecho este año estos chicos han conseguido que el Club Vela Formentera gane el premio al mejor CLUB DEL AÑO DE BALEARES, gracias a sus excelentes resultados. Vamos que no se lo aconsejamos a nadie que no sea un experto en la materia por muchas barcas de apoyo que lleven y horas de entrenamiento que tengan a sus espaldas.
La llegada:
A nuestra llegada el Real Club Náutico de Denia nos trato de forma ejemplar y nos dejo utilizar todas sus instalaciones. Además el Comodoro y Jaime su presidente se acercaron a felicitarnos y a ofrecernos su Club para todo lo que necesitáramos. Eso si, también nos dijeron que estábamos completamente locos por tal osadía con el temporal que había.
Los datos:
Velocidad máxima 26 nudos.
Frecuencia Cardiaca Máxima 191 P/min
Frecuencia Cardiaca media 178 p/min
Tiempo de navegación 4h, 30 min. De los cuales 30 fueron de paradas de reagrupamiento.
Medida de las velas 8m.
Elección de las tablas hibridas de 3m de largo x 93cm de acho, con orza y 220 litros de volumen.
Agradecimientos:
A los 3 valientes que nos acompañaron en las barcas de apoyo y velaron en todo momento por nuestra seguridad.
A la Fundación Balearía por proporcionarnos las velas con las que realizamos la travesía, y el coste total del osado reto.
Al Real Club Náutico de Denia por su cálida acogida, y la total disposición y colaboración a ayudarnos en todo lo que necesitáramos.
Al Consell de Formentera por facilitarnos la infraestructura para que estos chicos se entrenen durante todos estos años.
A la Escola Balear Del Esport, que ha financiado estos últimos 4 años toda la preparación deportiva de los chicos, dotándoles de entrenadores, preparadores físicos, etc.
A Náutica Pins, de Formentera por prestarnos las embarcaciones de apoyo.
Gracias a todos ellos pq sin ellos no hubiéramos conseguido lograrlo.
Ahora no están las fuerzas para pensar en nuevos retos, pero seguro que en breve alguno se nos ocurrirá.
Gracias a todos nuevamente y enhorabuena a todo los que han puesto su granito de arena para que esta osadía haya sido un ÉXITO.
Fuente : Federación Balear de Vela
¡¡ENHORABUENA CAMPEONES!!






